jueves, 29 de enero de 2015

Llegada a Florencia y el Ponte Vecchio

Después de visitar Pisa nos levantamos de nuevo tempranito para coger el tren a Florencia, que quedaba a una hora escasa. Allí habíamos reservado un apartamento a través de Airbnb para poder cocinar a las noches. Estaba cerquita del Ponte Vecchio y a unos diez minutos andando de la catedral.


Habíamos quedado hacia las 12 del mediodía con el chico que alquilaba la habitación, pero llegamos a las 10. Yo necesitaba urgentemente wifi porque me surgió un problemita con el trabajo, así que buscamos un McDonalds (aunque el wifi de los McDonalds italianos deja mucho que desear). Solucionado el problema y después de desayunar, fuimos al encuentro del arrendatario.


Y empezaron los problemas nuevamente con el alojamiento... En el portal nos encontramos a la mujer que limpiaba el piso, italiana y que nos hizo entender que la llave no funcionaba y que estaba llamando para que vinieran a abrir la puerta. Al final llamó por el portero y consiguió que nos abrieran. Cuando subimos al piso con ella, nos sentamos en un sofá mientras hacía la limpieza... y así estuvimos un rato, esperando a que acabase y vinieran con unas llaves nuevas para poder empezar a pasear por la ciudad. Pasó como una hora desde que llegamos, pero al fin vinieron y nos pusimos las botas para salir a la calle, porque aunque todavía no lo sabíamos, Florencia sería la ciudad lluviosa del viaje.


Empezamos nuestro recorrido caminando por la orilla del río Arno para llegar hasta uno de los iconos más famosos de la ciudad: el Ponte Vecchio, o puente viejo. Llovía a mares, así que le tuvimos que comprar un paraguas a un pakistaní porque se nos acababan los tejadillos donde resguardarnos.

Ponte Vecchio desde el ponte Santa Trinitá
Después de caminar diez minutos llegamos al Ponte Santa Trinitá, desde donde se tienen unas vistas fantásticas de la cara oeste del Ponte Vecchio. Aunque cuando nosotros llegamos había un porquito niebla que impedía ver el puente bien. Por suerte, el mal tiempo suele guardar a muchos turistas en los cafés y nos encontramos paseando casi solos por una Florencia muy tranquila.


El Ponte Vecchio es a Florencia lo que el Coliseo a Roma, y un símbolo de romanticismo que ocupa toda la ciudad. Es además el puente más antiguo de Europa, ya que sus orígenes se remontan al año 1.345. En los siglos XV y XVI sus casas colgantes estuvieron ocupadas por carniceros y matarifes pero, cuando la corte se mudó al Palacio Pitti, Fernando I ordenó cerrar las tiendas por el mal olor. Desde entonces las tiendas han sido ocupadas por joyeros y orfebres.

Otro detalle curioso de la época fue la construcción del Corredor Vasariano, un corredor que recorre la parte este del puente desde el Palazzo Vecchio hasta el Palazzo PittiDurante la Segunda Guerra Mundial, el Ponte Vecchio fue el único de los puentes de Florencia que no fue destruido por las tropas alemanas.
Al igual que en otros lugares del planeta como el Pont des Arts de París, el Ponte Vecchio se ha convertido en un pequeño templo de candados, que son colgados por los enamorados en sus rejas. 
Generalmente caminar por el puente suele suponer cruzarse con cientos de personas, aunque en temporada baja y con mal tiempo la cosa cambia bastante.  Además tiene la gran ventaja de tener algunos sitios para resguardarse de la lluvia y el sol, por lo que es un buen lugar para descansar un rato. Si paseáis por él podréis ver que está lleno de orfebrerías muy exclusivas que exhiben todos sus mejores joyas. De noche, los escaparates quedan cubiertos con una especie de puerta que sube y baja (se puede ver bien en la foto inferior).
 


Al atardecer el puente es un punto de encuentro para muchos artistas callejeros que intentan ganarse la vida mientras los turistas disfrutan de la puesta de sol.


Nosotros quisimos ver el puente desde más puntos, aunque es difícil hacerlo desde la orilla que discurre al sur del río Arno porque no hay acera, así que nos dirigimos al este para poder ver la otra parte que todavía no habíamos visto, antes de ir a comer.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Blogging tips