viernes, 28 de noviembre de 2014

Clase de repostería navideña en Vitoria




El viernes pasado mi madre y yo fuimos a una clase de repostería navideña organizada por la Asociación de Celíacos de Euskadi (EZE) en Vitoria (aunque hubo en las 3 capitales). Yo había estado en más clases antes y conociendo a la cocinera de excepción que da las clases, no me lo podía perder.
Las galletas listas para colgar del árbol hechas con glasa real
Roscón de Reyes hecho con la harina equivocada :(
Tronco de Navidad

Esta vez hicimos un roscón de reyes, unas galletas decoradas para colgar del árbol y un tronco de Navidad. Por supuesto, salió todo para chuparse los dedos, y eso que la cocinera se equivocó de harina al hacer el roscón.

Como ya he probado las recetas en casa, las he adaptado un poquito para mi gusto, y os dejo aquí los enlaces para los que queráis probarlas :)
...y así me quedaron a mí la primera vez que las hice. Faltaba hacer la glasa para decorar las galletas.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Un domingo por Madrid...

El domingo después de las jornadas yo lo habría pasado durmiendo sin ningún cargo de conciencia, pero ahí estaba María para recordarme que había muuuchas cosas que hacer, jajaja. Así que nada, a las 9:30 nos levantamos, nos duchamos y bajamos a desayunar. Al poco se nos unió Giacomo y estuvimos desayunando los 3 con las mejores vistas que se pueden tener de Gran Vía, un montón de magdalenas y, en mi caso, leche, zumo de naranja, queso y pan con aceite... Mi desayuno favorito.

Empezamos la visita desde Callao
A los demás se les pegaron más las sábanas y hasta las 12 no salimos del hotel a descubrir Madrid, algunos por primera vez, y otros por cuagesimo quinta. Teníamos dos ideas de lo que teníamos que hacer: ir a Celicioso (que estaba a un minuto del hotel) y también ir al museo Reina Sofía para ver el Gernika, que Giacomo quería ver y la verdad, no era el único. Finalmente decidimos ir a los lugares más emblemáticos de Madrid, o al menos a los que nos pillaran cerca, y dejar el Reina Sofía para otra ocasión porque no íbamos a tener tiempo.


El primer sitio al que fuimos fue la Puerta del Sol. Me fijé en que habían cambiado al "Tío Pepe" de sitio y que en su lugar original había una tienda de Apple. No sé si lo habrán cambiado hace mucho tiempo, pero como voy cada tanto por Madrid, no sabía :-)


Allí nos sacamos una foto en el conocido Kilómetro 0, el origen de las carreteras radiales en España. Aquí creo que nos hicimos un selfie bastante divertido, pero no sé quién lo tiene. La foto es de María.

Kilómetro 0
Después fuimos a ver la estatua del Oso y El Madroño, uno de los iconos más conocido de Madrid. Está ubicado también en la Puerta del Sol y es del escultor Antonio Navarro Santafé. Aquí nos hicimos otro "selfie" que quedó bastante divertido, pero no sé quién lo tiene...

El Oso y El Madroño
De allí seguimos hacia la Plaza Mayor por unas callecitas en las que era bastante complicado comer sin gluten y que estaban llenas de bares con bocatas de calamares. ¿Podremos comer algún día un bocata de calamares sin gluten por aquí? ¡Ojalá! A mi se me pusieron los dientes largos y eso que acababa de desayunar...

Bocatas de calamares
Llegados a la Plaza Mayor, lo que más me llamó la atención (a parte de la cantidad de indigentes, Winnies the Pooh con globos y estatuas humanas), fueron los traje de sevillana en los que se podía posar (pagando) para sacarse una foto. La verdad, me hubiera parecido mejor que habría habido unos trajes de chulapo, porque al final siempre se está vendiendo la misma imagen de "Sevillanas, paella, sol y playa" a los turistas, y España tiene muchas comunidades y con culturas muy diversas para que en Madrid tengan que coger un traje andaluz... Luego que no nos extrañe que sea lo único que conocen. Pero entiendo que el que estaba detrás de esto solo quería ganarse la vida y pensó que lo más rentable era poner estos trajes.


En la misma plaza estaba también un mercadito de numismática, chapas y otras cositas antiguas. En Vitoria también tenemos un mercado igual todos los domingos a la mañana en la Plaza España, donde además se hacen los intercambios de cromos. Me habría quedado a ver todos los puestos, pero seguimos caminando hacia el Palacio Real.


Antes de llegar nos encontramos con el mercado de San Miguel, que hasta entonces solo había visto por fuera. La verdad es que me pareció precioso, con sus puestitos muy bien decorados y con una oferta culinaria muy variada (aunque para celíacos no había tanto).


Mercado de San Miguel
Seguimos hacia el Palacio Real, no sin antes pasar por delante de la Catedral de la Almudena (apuntado para la próxima visita a Madrid: ENTRAR a la catedral, que además es gratis). 

Catedral de la Almudena
Palacio Real
Se acercaba la hora de comer, así que buscamos un restaurante cercano para hacerlo. En un principio íbamos a ir a Nebraska, pero finalmente pasamos por delante de un Ginos / Vips y allí que nos metimos (en el Ginos). Nos trajeron la carta sin gluten, cortita pero para mi gusto suficiente y cuando fuimos a pedir nos advirtieron que los platos de celíacos se recalientan en el microondas y que solo había uno, así que nos tendrían que ir sacando de uno en uno... Pedimos un par de fondues de queso para 6. La cantidad de queso era pequeña (¡con lo que me gusta el queso!) pero estaba muy buena, y venía cada una con 3 panecitos de pizza. Fueron majos y nos sacaron otros 3 de regalo porque éramos muchos. Después pedimos 3 platos de pasta para compartir. Bastante rico para ser recalentado. Postre no pedimos porque teníamos en mente ir a Celicioso para eso.


Y fuimos a Celicioso, que siempre tiene esos escaparates tan bonitos que nada más verlos ya tienes ganas de entrar. Eso sí, yo tenía la tripa para pocos dulces así que no me cogí nada hasta que nos fuimos, que pensé que igual me apetecia un cupcake para más tarde y efectivamente, me cogí uno Choco Vainilla que desayuné el lunes.


Mostrador de Celicioso
Tarta de zanahoria

sábado, 15 de noviembre de 2014

Por fin... las II Jornadas de FACE Joven

El día D, ese que tantas semanas llevábamos esperando había llegado y el despertador sonó a las 7:30 para recordarnos que aunque habíamos dormido 4 horas, nos esperaba un día intenso. María y yo nos preparamos y bajamos a la sala de desayunos las primeras. Después irían llegando Bea, Carlos, Giacomo, Juanky, Maika y Esther. Los hoteles Tryp son del grupo Meliá y tienen un convenio con FACE, por lo que teníamos desayuno sin gluten. Al llegar a la sala le indicamos a la camarera que eramos celíacos y nos dijeron que todo el embutido era sin gluten, y nos trajeron una barrita de pan y una magdalena. Eso sí, nos llevamos un poco de chasco al preguntar sobre algunas cosas del buffet caliente, que no sabían si podíamos comer, como las salchichitas o las alubias.

Desayunando con vistas a la Gran Vía madrileña :)

Desde el hotel cogimos un taxi para ir hacia las instalaciones de la Fundación ONCE. Teníamos que llevar un montón de cosas y además preparar otras tantas para que todo saliese bien: servir el desayuno en las mesas, poner la zona de recibimiento para entregar acreditaciones, programa y libretas, poner a punto el ordenador, videoproyectores... Eso sí, no contábamos con que el videoproyector nos iba a dar tantos problemas como para tener que retrasar casi media hora el programa. Y yo soy algo culpable porque en un intento por arreglarlo, giré la imagen que se proyectaba 180º. Bien empezábamos. A eso hay que sumarle que los primeros asistentes empezaron a llegar bastante antes de lo previsto...

Selfie de la junta directiva en el taxi :)
Con todo más o menos listo (mientras nos peleábamos a vida o muerte con el videoproyector y veíamos a Juanky corretear desbocado porque aquello no proyectaba nada de nada), la gente fue viniendo y entregamos el "pack de bienvenida" con la libretita y el boli, el programa del día y la acreditación. Por suerte, Giacomo hizo que el videoproyector entrara en razón y funcionase, y así pudimos empezar por fin las jornadas.

Preparando el desayuno
Maika, presidenta de Madrid Sin Gluten, fue la encargada de presentarlas y lo cierto es que no podríamos haber escogido a nadie mejor. Entretuvo a los asistentes mientras los organizadores nos tirábamos del pelo para a ver si aquello podía empezar de una vez, eso sí, con una sonrisa en la cara por sus ocurrencias. Entonces nos sentamos la Junta Directiva, Jon Zabala (presidente de FACE) y Luján Soler (gerente de FACE) para hacer la presentación.

Primera ponencia
La primera charla fue la de Giacomo Filippo Porzio, delegado de Italia y ex Proyect Manager en CYE. Nos estuvo hablando precisamente de CYE: funcionamiento, proyectos y experiencias. La ponencia fue en inglés, pero en un inglés muy claro para que se pudiera entender aun teniendo un nivel bajo.

Con Juanky y Giacomo en la ponencia de Ricardo
Después de la esta primera ponencia invitamos a todos los asistentes a la sala contigua, donde habíamos preparado el desayuno con los productos que nuestros patrocinadores nos habían regalado, que no fue poco. Si bien yo haría una mención especial a Panadería José María García que siempre nos trae cosas ricas y bonitas, y se porta fenomenal con FACE Joven.

Galletas de Panadería José María García

Al desayuno le seguía la charla de  la Dra. Esther Caparrós, profesora de Inmunología de la Universidad Miguel Hernández de Elche, que habló de la diferencia entre alergias e intolerancias, y cuya charla me perdí muy a mi pesar porque estuvimos preparando el desayuno, pero no era difícil interpretar las caras de los asistentes, que parecían estar muy interesados en lo que estaba contando, porque además es de esas personas que es capaz de hacer lo difícil muy fácil para que todos lo entendamos.

Mateo, Jon y Giacomo en una de las pausas
La tercera charla de la mañana fue la de Ricardo Fueyo, psicólogo y vicepresidente de la asociación aragonesa, titulada "Grandes retos para el celíaco del s.XXI". Fue una ponencia que pude escuchar casi en su totalidad, en la que se habló de la celíaquía como una enfermedad que afecta sobre todo al ámbito social. Creo que todos estarán de acuerdo en que nos reímos a carcajadas en algunos puntos de la presentación (imágenes de etiquetados "confusos" o pregunta sobre si la cocaína tiene gluten...). Muy interesante la nueva visión de Ricardo, y muy entretenida.



Después de hablar de psicología llegó la hora de la comida. La familia Apcel nos trajo unos bocadillos y pizzas buenísimos para todos. Buenísimos no solo porque el contenido estaba rico, sino porque el pan estaba muy, muy bueno. Yo que tengo brackets y sufro con los bocatas, me comí el mío (vegetal) del tirón y sin mirar atrás. Luego ví que hacían muchas cosas más y no sé, pero como todo esté tan rico como el pan de bocadillo, me da que es una marca a tener muy en cuenta para el futuro.

La siguiente ponente era Angélica Trejo, presidenta de ACEX, que nos habló del Proyecto horno - escuela que desde años viene trabajando su asociación en los campamentos saharauis. Pero como ya sabemos como se suelen quedar las mesas después de un desayuno, y aquello había que limpiarlo, también me lo perdí. Aunque desde aquí digo que me parece un proyecto la mar de interesante y en el que me gustaría haber participado.

La quinta ponencia me arriesgo a decir que era la más esperada: la de Mateo Sierra, semifinalista de la segunda edición de Masterchef y celíaco. Yo tenía unas ganas importantes de escucharle y de saber cómo había sido esa experiencia tan increíble. Nosotros desde casa seguíamos el programa cada miércoles y habíamos apoyado a Mateo desde el principio. Su charla fue un acto de sinceridad en toda regla, nos contó lo que había vivido desde un punto de vista celíaco y contestó a todas nuestras preguntas sin excepción. Me encantó no solo su sinceridad a la hora de hablar, sino también la cercanía y la humildad, que a veces piensas que la tele arrebata a todos los que salen en ella. Chapó por él. Además nos anticipó uno de sus próximos proyectos... Si todo sale bien, esperamos poder ir a visitarle todos a Huesca :)

Con Mateo!!
La penúltima charla fue la mesa redonda de restauración. Esta tampoco la pude escuchar como hubiera querido. En ella participaron Santi Godfrid, propietario de Celicioso; y José Antonio del Castillo, Director de Calidad y desarrollo de Producto del Grupo Vips. Sí sé por ejemplo que Santi apenas habló (con lo fanáticos que somos todos de su pastelería, nos habría encantado que nos contase algo más), y José Antonio tuvo que contestar a varias preguntas de celíacos insatisfechos (yo la primera). Y es que al grupo Vips tenemos que agradecerle mucho muchísimo que haya invertido tiempo y esfuerzos en tener una carta específica para nosotros, pero hay cositas que no nos gustan demasiado, y como siempre, por muchas razones que nos den, sabemos por otras cadenas y restaurantes que las cosas se pueden hacer mejor. Hablo por ejemplo de que en Ginos cobren casi 10€ por un plato de pasta que viene preparado de "fábrica" y que en el restaurante solo recalientan en el microondas; que en Vips, en vez de patatas fritas normales, pongan patatas fritas de bolsa (y a pesar de ello cobren por una hamburguesa muy, muy triste, casi 6€); o que los nachos sean "doritos" con salsa de queso, y que también cuesten sus 6€.

La junta directiva con cupcakes y tarta de Celicioso
Después de la ponencia de restauración hicimos la última pausa para merendar y empezamos la mesa redonda sobre viajes, en la que exponía junto a José Moraleda, de Destinos sin gluten, Juanky (presi de FACE Joven) y Dany Faccio, autora del blog Singlutenismo. Dany nos invitó a todos a través de varias frases a viajar, siempre, sin que la celiaquía sea algo que nos lo impida. Juanky nos habló de sus viajes por Europa con CYE (ay! vividor jajaja). José Moraleda no habló mucho de su agencia de viajes, pero Destinos Sin Gluten es a día de hoy la única agencia de viajes especializada en productos para celíacos. Yo por mi parte conté mi experiencia como celíaca en dos países muy distintos: Nueva Zelanda y Camboya; sobre los pasos que dar al preparar un viaje, sea el país que sea; e hice una presentación breve, breve de Gluten Free Planet, porque ya estaba muy nerviosa y veía que se me había olvidado decir la mitad de las cosas que tenía en mente.


Finalizadas las ponencias hicimos una despedida en la que Juanky, María y yo nos pusimos un poco diplomáticos como dijo Bea :-) pero ciertamente lo que dijimos era verdad. Tristes porque las jornadas estaban terminando, y contentos porque había salido todo bien y ya "solo" quedaba despedir a los asistentes y darles su bolsita llena de productos que los patrocinadores nos habían regalado, recoger todo y la cena en Pizzasana. Lo de despedir a los asistentes fue más o menos rápido. Lo de recoger lo que quedó fue una odisea, aunque algunos celíacos se quedaron a prestarnos su ayuda (mmmuchas gracias). Había restos de comida y bebida, teníamos que limpiar la sala, recoger lo que la gente había tirado, hacer bolsas...

Despidiendo las jornadas
Con todo ello llegamos a las 10 al hotel y la cena empezaba media hora más tarde. Parece que por unanimidad decidimos que la ducha era necesaria y obligatoria, y cuando cogimos el taxi ya había empezado la cena en Pizzasana... Y por supuesto, cuando llegamos ya había empezado a salir la comida. Pero bueno, pudimos probar un poquito de pizza, de ensalada y de nachos. Me quedo sin duda con la pizza marroquí que estaba buenísima. El restaurante está bastante alejado de todo, pero es muy bonito. Se ve que Marta y su equipo se han esmerado en crear un ambiente acogedor. Yo la verdad es que me quedé con hambre, pero ya sabemos lo que pasa cuando se juntan tantas personas con platos para compartir.


Desde el restaurante cogimos nuevamente otro taxi para ir hasta Mediterranean Essence, un bar-discoteca pequeño donde estuvimos pasando la noche hasta que los ojos no podían seguir abiertos más tiempo...

Pizzasana

viernes, 14 de noviembre de 2014

II Jornadas: el día antes del día D

... y por fin, después de varios meses de preparativos... ¡había llegado el momento de las II Jornadas de FACE Joven! La Junta Directiva de FACE Joven: Bea, María, Juanky y yo llevábamos meses preparándolas para que todo saliese perfecto y la verdad es que entre que todo tenía que salir bien y que tenía que hacer una ponencia, decir que estaba muy, muy nerviosa es decir poco. Pasé la mañana contestando a correos pendientes desde el trabajo y repitiendo la ponencia una y otra vez (aunque luego no sirvió de mucho).

Llegué a casa, comí, y salí hacia la estación de bus. Había comprado los billetes para un bus Premium de Alsa porque era el único que me pillaba bien de hora para coincidir con Alaitz, que sale de Donosti, para en Vitoria y va directo a Madrid sin hacer ni una parada más, ni siquiera para estirar las piernas. Eso sí, así da gusto viajar: asientos comodísimos, un camarero a bordo ofreciendo auriculares y bebidas, pantalla individual para ir viendo pelis... Aunque al final fuimos hablando todo el trayecto y ni lo disfrutamos, sí que nos trajeron la merienda sin gluten como habíamos pedido, con choricito, un quesito, ensalada, pan de molde de Adpan y manzana cortada.

Merienda sin gluten en Alsa
Al llegar a Avenida América nos separamos y yo me fui hacia el hotel Tryp Gran Vía para encontrarme con el resto de los compañeros. El hotel era sencillito de arriba a abajo, y necesitaba una reforma, pero sin duda la ubicación lo hace perfecto. Allí dejé las cosas y después de una ducha "express" bajé a la recepción y de allí fuimos al Tommy Mel's varios miembros de FACE Joven y algunos celíacos más. Al final nos dijeron que tendríamos que esperar hasta las 23:30 para cenar, así que fuimos a hacer tiempo a un bar de la calle Hortaleza que antiguamente era una tienda de muebles como nos explicó Esther Caparrós, una de las ponentes de las II Jornadas.

Hotel Tryp Gran Vía
Por fin fuimos a  Tommy y allí fuimos pidiendo hamburguesas, sandwiches, patatas fritas, 0 ensaladas, cervezas y refrescos. Yo me pedí el sandwich vegetal Club Special porque no quería comer carne. Aunque cuando trajeron las hamburguesas no voy a negar que pasé envidia. Eso sí, mi sandwich (que era la primera vez que pedía uno) estaba muy rico, aunque el pan es mejorable: bordes crujientes y miga gomosa. Es cierto que hasta ahora no he probado ningún pan de molde que se asemeje a la textura tierna del "bimbo", pero para las tostadas no había sido un problema. 
Cena en Tommy Mel's
Después de la cena volvimos al hotel, ya pasada la una de la madrugada, y con una reunión pendiente para zanjar muchos temas. Resultado: terminamos a las 3 y media, sabiendo que el sábado sería muy, muy largo y el despertador sonaría a las 7:30...
Reunión a las 3 de la mañana - foto de María


Blogging tips