miércoles, 22 de diciembre de 2010

DIARIO DE VIAJE: Fiji con mochila en 11 días



INTRODUCCIÓN AL VIAJE

Después de recorrer Nueva Zelanda y Australia en furgoneta durante dos meses, decidí volar a Fiji para pasar unos días entre playas, islas y fruta. Allí pasé una semana y media recorriendo la isla de Viti Levu en un mini bus, alojándome en espectaculares hostels y disfrutando de un paisaje de sueño.

Para mi Fiji siempre había sido un destino inalcanzable, solo apto para ricos y novios en viaje de luna de miel. Pero indagando descubrí que era un lugar perfecto también para mochileros y viajeros con bajo presupuesto. Lo más caro fue el vuelo (400€ desde Sydney, ida y vuelta), pero todo lo demás fue muy baratito (alojamiento 15€/noche, comida 15€/día...). 

En este diario resumo un poco mi viaje.


ITINERARIO



Aquí os dejo el itinerario por tramos con enlaces a las entradas en el blog:

Días 1: Llegada a Fiji y visita por Nadi: llegada al aeropuerto de Nadi. Visité la ciudad, que es una mezcla de culturas melanésicas, indias y europeas. Me gustó mucho el mercado, el colorido templo de Sri Siva Subramaniya y la playa de Wailoaloa. Me alojé en Aquarius Resort.


Día 2: Nadi - Coral Coast: el primer día de la ruta "Feejee Experience" consistió en un recorrido en furgoneta desde Nadi a Coral Coast. Estuvimos en Natadola, considerada una de las playas más bellas del mundo, e hicimos sandboarding en las dunas de Sigatoka. Bueno, hicieron, porque yo seguía con mi dedo roto que me limitaba bastante. Pasé la noche en Mango Bay Resort.


Días 3-4: Mango Bay Resort: dos días completos en un resort de ensueño, con su playa paradisíaca, piscina con vistas al mar y burés. Snorkel, paseo a caballo por la playa, taller de cestas con hojas de palmera, hoguera...


Día 5: Coral Coast - Pacific Harbour y Pacific Beach Resort: continuando con nuestra "Feejee Experience", seguimos recorriendo la costa sur de Viti Levu desde Coral Coast a Pacific Harbour. En el camino paramos en el pueblo de Nasautoka e hicimos un trekking por la selva, donde también saltamos desde una cascada. Ese día dormimos en Uprising Beach Resort.


Días 6: Pacific Harbour - Volivoli Resort: ponemos rumbo al norte en nuestra furgoneta. Probamos un tranquilo bili bili rafting, visitamos el pueblo de Wailouta y finalmente llegamos al pequeño paraíso llamado Volivoli.


Días 7-8: Volivoli: a pesar de que no lo había planeado, decido quedarme en Volivoli dos días más porque estoy pachucha. Aprovecho para pasear, descansar en la playa y en la piscina y bucear, y el resto del tiempo me lo paso retorciéndome en la cama mirando el mar.


Día 9: Volivoli - Nadi: se acaba nuestro pequeño viaje alrededor de Viti Levu, no sin antes probar una auténtica comida india, bañarnos en piscinas termales, cubrirnos de barro y visitar un orfanato. Me alojé en Smuggler's Beach.


Día 10: Beachcomber Island: excursión de un día en barco hasta la paradisíaca isla de Beachcomber, donde teníamos incluida una comida buffet. Durante el día nadamos entre peces de colores, dimos de comer a tortugas y peces y... descanso. Noche en Smuggler's Beach.


Día 11: Nadi - Sydney: regreso a Sydney por la mañana.



COMER SIN GLUTEN

Fiji no es precisamente un paraíso para celíacos, así que os recomiendo que vayáis con algunas cosas en la maleta. Hay que tener en cuenta que la mayoría de la gente que viaja a Fiji se queda en los hoteles, que suelen tener todo incluido y por tanto hay que escribirles con antelación para preguntar si tendrán productos para celíacos. En general, aunque no vayan a tener gran cosa, suelen adaptarse a distintas dietas (por un lado por la cantidad de clientes australianos y americanos, y también porque lo que cobran les da para adaptarse).

Viajar como mochilero recorriendo las islas es otra historia. Por un lado, comer en sencillo porque los ingredientes principales son fruta y pescado a la brasa. Sin embargo, encontrar productos específicos para celíacos puede ser complicado e incluso imposible. En la isla de Viti Levu y concretamente en Nadi, a donde llegan la mayoría de turistas, no hay prácticamente nada. Quizá haya algo en el supermercado del centro comercial de Port Denarau, a las afueras de Nadi, donde tienen algún producto australiano que está etiquetado como sin gluten (como las típicas tortitas de arroz). Pero es un supermercado pequeño, no esperéis gran cosa.

En el resto de la isla (Viti Levu es la más poblada) os encontraréis poblados que se autoabastecen y pequeñas ciudades que, como Nadi, tienen mercados y tiendas de alimentación donde encontraréis fácilmente fruta, verdura y arroz, pero al no tener neveras ni congeladores las opciones son muy limitadas.

En las islas más pequeñitas dependeréis del resort en el que os alojéis, aunque como ya he dicho, quizá que tengan productos específicos para celíacos es complicado pero comer no lo será porque siempre dispondrán de fruta, verdura y pescado a la brasa.

También hay que tener en cuenta que dada la cantidad de indios en Fiji, muchos restaurantes sirven comida india, y generalmente siempre tendrán arroz hervido y verdura guisada, pero sobre comida india la verdad es que no he investigado tanto :(

Podéis ver la GUÍA DE FIJI SIN GLUTEN.



ALOJAMIENTO

Fiji puede ser tan caro o barato como queramos. Los precios de las camas en dormitorio de los resort son muy asequibles -15-20€/noche-, por no hablar de la posibilidad de acampar donde queramos; y en muchos resorts las habitaciones dobles cuestan entre 50-70€, un precio muy aceptable teniendo en cuenta la calidad y la ubicación de muchos de ellos.

Yo me alojé siempre en habitaciones dormitorio en estos resorts:
-Aquarius Beach (Nadi)
-Mango Bay Resort (Coral Coast)
-Uprising Beach (Pacific Harbour)
-Volivoli Resort (Rakiraki)
-Smuggler's Beach (Nadi)


PRESUPUESTO

Aquí os dejo el presupuesto de mi viaje a Fiji:

Vuelo Sydney - Nadi - Sydney con Jetstar: 449AUD - 330€
Bula Pack (transfer y noche en Aquarius Beach): 49NZD - 28€
Pase "Hula Loop"* 460FJD - 200€
Incluye tres noches de alojamiento con desayuno en Volivoli Beach, Uprising Resort y Mango Bay; todo el transporte durante el circuito y actividades variadas: visitas a pueblos, trekking por la selva, baños de barro, sandboarding, cascadas, playas...
*Ahora se llama Hula Loop es un pase de solo transporte.
2 noches extra en Mango Bay Resort: FJD72 - 31€
2 noches extra en Volivoli Resort: FJD92 - 40€
2 noches en Smuggler's Cove: FJD 74 - 32€
Excursión a Beachcomber: FJD 99 - 42€
Paseo en caballo en Mango Bay: FJD14 - 6€
Entrada al templo Sri Siva Subramaniya: USD3,5 - 3€
Curso de introducción al buceo en Volivoli: FJD199 - 86€
Taxi al aeropuerto: USD6 - 5€
Otros gastos (comidas, regalos): FJD280 - 120€

Total: 926€

martes, 21 de diciembre de 2010

Isla Beachcomber: el paraíso


El penúltimo día en Fiji tenía claro que tenía que ser especial, así que decidí pasarlo en la isla Beachcomber. Por eso me acerqué al puerto de Denarau, en Nadi, desde donde salían cada día excursiones en barco para comprar el billete, y allí conocí a Mauricio, un uruguayo que reconoció mi acento español al ir a comprar los billetes y con el que pasé el resto del día.


Después de 45 minutos en el barco hicimos un cambio a otra barca más pequeña que nos dejaría en la misma playa de la isla de Beachcomber. Allí fuimos bienvenidos al son de las mandolinas y los ukuleles como el día del aeropuerto. 



El plan del día era el siguiente: tiempo libre para bañarnos en la playa, tomar el sol o hacer actividades acuáticas, comida buffet, dar de comer a unas tortuguitas, ir a hacer snorkel (sorpresa incluida) y ver el fondo marino desde un barquito con suelo transparente.


La playa simplemente era espectacular... Se podía alquilar kayaks, pero yo preferí descansar ese día. La isla que veis enfrente de la playa en la foto de arribe es Treasure Island.



Una de las anécdotas del día ocurrió cuando fuimos a dar de comer a los peces y a hacer snorkel. Me puse mi máscara y tubo, las aletas, y me tiré del barco tranquilamente. Estuve nadando despreocupada, tanto, que me olvidé de que el tiempo seguía corriendo, así que ni me fijé en el barco. En esto que empiezo a escuchar meneo en el barco y me asomo un poco a escuchar a ver que pasa. Me estaban diciendo que fuera hacia el barco que había "no se qué"... total, que esa zona tiene tiburones, así que les hice caso y me fui acercando al barco. Cuando estaba a bordo me subí y a los pocos segundos vi aparecer a una serpiente marina tan campante. Me dijeron que eran venenosas y que era mejor no acercarse a ellas. Yo nadando entre serpientes marinas y ni me daba cuenta...


Después fuimos al bar a comer. Allí nos prepararon un buffet al aire libre consistente sobre todo en ensaladas, pescado a la brasa, fruta y más fruta. Las bebidas, salvo agua, no estaban incluidas en la excursión.


Y así acabó el día, entre tremendo sufrimiento hasta que volvimos a coger el barco que nos llevaría de vuelta a Nadi :)


lunes, 20 de diciembre de 2010

Sabeto Valley y norte de Viti Levu

El noveno día, después de descansar en Volivoli, seguimos nuestro viaje Feejee Experience hacia Nadi. De hecho, ese día dormiríamos en la ciudad. Esta vez el día se resumiría en una experiencia "india" y baños de barro.


Primero paramos en un pueblo pequeñito para sacar dinero de un cajero y comprar unos juguetes y cuadernos para los niños del orfanato que visitaríamos después. 


No conozco qué tipo de animal era este, solo se que estaba a lo largo y ancho de la isla. Después de un ratito en carretera paramos a comer en una casa particular, donde nos prepararon una comida india de la que apenas caté nada porque había cosas que no sabía si tendrían gluten.


¡Al menos el arroz blanco era apto! Había además chapati (un tipo de roti indio), curry, un caldo de verduras y algo más, quizá pollo, pero no puedo garantizarlo porque no lo probé. Lo mejor de la comida fue sin duda la compañía: nos recibió un matrimonio que llevaba décadas viviendo en Fiji (eran europeos) y que habían viajado por todo el mundo. De hecho, la mesa sobre la que comimos estaba cubierta por billetes de toda suerte de países y a su vez bajo un cristal para protegerlos. Nos estuvieron contando mil historias detrás de aquellos billetes...



Seguimos nuestro camino hasta Sabeto Valley, a medio camino entre Lautoka y Nadi, un lugar donde probar mud pools o piscinas de barro y termal springs, manantiales de agua caliente. Allí estuvimos un buen rato, primero rebozándonos en las piscinas de barro porque nuestros guías "no querían ver ni un punto blanco", y en eso estábamos..



...y después quitándonos el barro en la piscina de aguas termales. Según los locales, esta piscina tiene propiedades curativas gracias al sulfuro, y es un punto de encuentro tanto para turistas como para los propios fijianos.



Después de una ducha para acabar de quitarnos el barro (que había llegado hasta el pelo), continuamos el viaje hasta llegar a un orfanato. En realidad se suponía que íbamos a visitar un cole de la zona, pero al ser vacaciones (casi Navidad), los niños ya no estaban en un cole y la organización decidió que podríamos ir a un orfanato.


Aquí había muchos niños, concretamente veintiuno, pero sobre todo niñas de 9 meses a 17 años, con distintas historias detrás, aunque la mayoría de abandono. Los viajeros que llegamos hasta aquí pasamos un par de horas conociendo el funcionamiento del hogar en el que están acogidos y jugando un rato con ellos. Me pareció un lugar muy agradable y acogedor.


Finalmente pusimos rumbo a Nadi, el lugar donde había empezado toda la aventura.Volví a la playa de Wailoaloa en busca de alojamiento, y al final me quedé en un hotel distinto al de la primera noche: Smugglers Beach.



Esta vez me quedé en el dormitorio más grande en el que he dormido jamás: 34 camas, y todas ocupadas. Si nadie roncaba fue pura casualidad... Lo bueno es que estaba dividido de cuatro en cuatro camas y daba más sensación de intimidad.


El hotel visto desde la playa...

Allí pasé dos días más. Una de las noches estuve viendo otro espectáculo de danzas de distintas islas: Tahiti, Cook, Tokelau, Fiji... en las que nos sacaron a bailar a la arena... Con el fuego y todo. No os voy a decir que no estuvo entretenido aquello porque os engañaría =)


Esta chica no era fijiana pero bailaba fenomenal
El último día aproveché a dar una vuelta en un bus local para ir al centro de Nadi, con tan buena suerte que se estropeó unos minutos después de cogerlo y junto a otros viajeros decidimos coger un taxi compartido.

Super bus

El penúltimo día decidí acabar el viaje de la mejor de las maneras: pasando el día en la isla Beachcomber.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Volivoli Beach Resort

A Volivoli, un resort de la costa norte de Viti Levu, llegamos el sexto día de viaje. Al igual que en Mango Bay, yo no tenía intención de quedarme más de una noche, pero me empecé a encontrar mal y decidí quedarme otras dos noches para descansar.



Este resort era el más tranquilo de todos los que estuvimos. Había poco más allá de la playa, que en este punto de la costa era espectacular y poco visitada. La habitación dormitorio en la que nos quedamos tenía vistas a la playa, aunque no estaba tan cerca.


No puedo contar mucho más de Volivoli... Me pasé el tiempo dando vueltas en la litera aguantando un dolor de tripa tremendo y con mi dedo roto inmovilizado, escuchando Right Round de FloRida y Fireworks de Katy Perry, que era lo que sonaba en aquel momento. Así que aun a día de hoy cada vez que escucho esas canciones me acuerdo de los días en Volivoli, retorciéndome en la cama con vistas al mar...


Pero bueno, también hubo tiempo para más cosas. Para vaguear en la piscina, por ejemplo. Coincidió que no había mucha gente esos días en el resort y además el grupo con el que viajaba había seguido su camino a Nadi, así que tuve la piscina para mi sola.


También paseé y paseé por los jardines de Volivoli. Ya veis que el lugar en el que estaba invitaba a pasear sin prisas. Aproveché además para apuntarme a un curso de iniciación al buceo. Curso en el que estaba yo sola apuntada, así que fue más bien una clase particular con un profe de buceo también de Fiji. No tengo fotos de aquello (mi cámara waterproof murió en Australia), pero si cerráis los ojos y os imagináis un fondo marino tropical, decorado con una barrera de coral y peces de colores, podréis ver exactamente lo que yo pude experimentar =). 



También había un brazo de arena que se extendía por la playa y que desaparecía y aparecía con las mareas.



Igual que en el resto de resorts, en Volivoli había un restaurante con suelo de arena y mesas de madera que servía desayunos, comidas, cenas y snacks a todas horas. Comí sobre todo pescado y fruta. El precio era ligeramente más caro que en los otros hoteles, pero seguía siendo barato.


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