domingo, 23 de abril de 2006

Un día en Bruselas

Chocolate y cerveza. La plaza Grand Place cubierta por una alfombra de flores. El icónico Atomium. Bruselas es todo eso y mucho más. Es una ciudad con tanto que ofrecer que al igual que nos pasó con París y Londres, con un día no tuvimos suficiente. Vimos la ciudad desde el bus que nos acompañó durante todo el viaje, agotados después de tantas horas pero felices por saber que pasaríamos aquella noche en un hotel como el Sheraton. Seguro que para muchos de nosotros fue la primera vez en alojarnos en un hotel de cinco estrellas.

Grand Place
Bruselas es una ciudad cosmopolita que cuenta con una de las plazas más bonitas del mundo, la Grand Place. En ella se pueden ver las antiguas casas gremiales, el ayuntamiento y la Casa del Rey, entre otros. Además, cada agosto de año par se cubre con una alfombra de flores, así que si podéis, visitarla en este momento.
Ayuntamiento en Grand Place
Muy cerquita de esta plaza se encuentra el requete conocido Manneken-Pis, uno de los protagonistas de Bruselas, muy querido en la ciudad y una de las visitas obligatorias. Eso sí, aviso, es muy pequeñito! Este personaje tiene sus propios vestidos, nada menos que 654, que están expuestos en la Casa del Rey

Manneken-Pis
Nuestra visita a Bruselas acabó en otro de los iconos de la ciudad es el Atomium, un monumento construido para la Expo 1958 que impresiona por su tamaño. El lugar perfecto al que acudir si os habéis sentido decepcionados por el tamaño del Manneken-Pis ;) Además es posible entrar en sus esferas, e incluso quedarse a dormir en una de ellas (solo grupos escolares).

Atomium
Como véis la visita fue corta y aunque vimos más lugares, yo me quedé con ganas de más. Menos mal que esa última noche antes de acabar el viaje dormiríamos muy, muy agusto.

Sheraton Brussels.

sábado, 22 de abril de 2006

2 horas en Brujas

Brujas es una ciudad belga que parece haber sido sacada de un cuento. Dos horas no son suficiente para visitarlas, ni siquiera corriendo de un sitio a otro. Es de esos lugares perfectos para tomar algo en una terracita en Markt Platz (si hace buen tiempo), dar un paseo en barco por sus canales y probar chocolate. Aun así, no deja de ser una ciudad pequeñita donde todo queda cerca y es posible ver sus puntos de interés más bonitos en pocas horas.
Brujas
Los canales de Brujas le han hecho merecedora de ser llamada "la Venecia del Norte", aunque en mi opinión, tiene suficientes méritos para ser simplemente conocida por su propio nombre. Por sus canales también pasean infinidad de barcos, algunos particulares y muchos turísticos en los que dar un paseo, una forma apacible de una parte de la ciudad que de otra forma sería imposible.

Marktplatz
El nombre de su plaza principal, la plaza Markt viene de Grote Markt, el mercado que se celebra allí cada sábado. En el centro se sitúa la estatua de Jan Breydel y Pieter de Coninck.

Corte provincial
En la misma plaza se puede ver la torre Belfort, la más característica de la ciudad, de 83m y desde donde se obtiene la mejor panorámica de la ciudad. Muy cerca de la torre se encuentra además la Corte Provincial de Brujas.

Canales
Otros de los lugares que vimos durante nuestra visita a Brujas fue el ayuntamiento (Stadhuis), la iglesia de Onze Lieve Vrouwekerk y la plaza Burg.

Brujas

viernes, 21 de abril de 2006

Londres desde un autobús

Nota: este viaje fue en 2006, pero también estuve en Navidad de 2011 y en semana santa en 2012, y en esos posts explico más detalladamente la visita.



En el viaje de fin de curso de 2006 también fuimos a Londres. Y lo visitamos de la misma manera que visitamos París dos días antes: desde un autobús. Aunque esta vez también tuvimos un día entero para recorrerlo a nuestro aire. En otras entradas de este viaje no he hablado sobre cómo comí sin gluten durante la semana que duró el viaje. Lo cierto es que fue difícil, porque no teníamos cocina (salvo en París), íbamos a todo correr y para colmo el grupo era muy grande. Me las apañé con pan de sándwich y comprando fiambre, ensaladas y patatas fritas sobre la marcha.

Big Ben
Londres me encantó, y a día de hoy, 8 años después, sigue siendo una de mis ciudades favoritas. Creo que tiene un encanto especial, una atmósfera british que la hace diferente de otras grandes capitales, y aunque para gustos los colores y sé que muchos no estáis de acuerdo, me gusta mucho más que París (pero París es más romántica).

En nuestra visita express pudimos ver el cambio de guardia en Buckingham Palace, algo que no he vuelto a ver en ninguna de las visitas que he hecho después. El cambio de guardia es una de las cosas que no se deben dejar de hacer cuando se visita Londres por primera vez. Dura 45 minutos y de mayo a julio empieza a las 11:30.

Cambio de guardia en Buckingham Palace
Vimos un montón de lugares más, de esos llamados "imprescindibles": la torre de Londres y su puente, el palacio de Westminster y el Big Ben, el Parlamento a orillas del Támesis, ... pero en esta visita los conocí como lo he escrito: uno detrás de otro y sin detenernos demasiado en ninguno. Sin embargo sí pudimos andar por Camden Town, el barrio conocido por su mercadillo callejero. Para mi, que había salido muy poquito de la normalidad de Vitoria, ver a aquellos punkies vestidos de cuero negro y las tienditas alternativas fue toda una novedad y me pareció estar dentro de alguna película.

Camden Town
También pasamos por Picadilly Circus, esa plaza que habíamos visto en tantos sitios existía! Y tenía tanta vida como podíamos imaginar. Artistas callejeros, pantallas con publicidad, autobuses rojos de dos plazas...

Picadilly Circus
Visitamos además la National Gallery, porque si hay algo bueno, bonito y barato que hacer en Londres, es visitar sus museos gratuitos. La National Gallery, situada en la plaza Trafalgar Square alberga pinturas de artistas como Leonardo Da Vinci, Velázquez, Rembrandt, Goya, Rafael o Van Gogh y es un lugar donde pasar fácilmente una mañana entera. Yo no soy muy entendida en arte, pero las obras son impresionantes y merecen muchísimo la pena (por supuesto, en mis visitas posteriores a Londres volví a visitarlo).

National Gallery
De esta mini visita express a Londres tengo unas cuantas anéctodas: salimos de fiesta por el Soho y nos metimos en un local poco recomendable del que salimos corriendo y asustados para acabar en el hotel pensando que la fiesta en Londres era muy peligrosa. También perdimos el bus de vuelta al hotel y tuvimos que pagar mucho por un billete de metro (unos 5€, para mi fue muchísimo, y hoy en día me lo sigue pareciendo).

Pero sin duda la mejor anécdota fue haber cumplido mis 18 años allí. De hecho los cumplí saliendo de Londres, cruzando el canal de la Mancha en ferry, atravesando una parte pequeñita de Francia, visitando Brujas y durmiendo en Bruselas, ¡casi nada!:

jueves, 20 de abril de 2006

Volviendo a la Edad Media en Canterbury

En el viaje de fin de curso, después de visitar París a través de una ventanilla, nos pusimos rumbo a Reino Unido en autobús. Sí, en autobús. Llegamos hasta el puerto de Calais, montamos al bus en el ferry y llegamos a Dover admirando -con el pelo incontrolable por el viento- los emblemáticos acantilados blancos o white cliffs, que para muchos ingleses que vuelven del continente europeo suponen un símbolo de vuelta a casa.
Cabina inglesa y acantilados de Dover
Nuestro destino era Londres, pero paramos a ver Canterbury, una de esas ciudades que no suelen estar en ninguna lista de "Lugares que ver en Inglaterra", y no será por falta de méritos.

Pasear por las calles de Canterbury es como volver a la época medieval. No necesitas gastarte nada, solo imaginar cómo fue la vida en aquellas casitas de entramado de madera oscura, especialmente en Mercery Lane, la arteria comercial.
Casitas de entramado de madera
Pero si algo define Canterbury hoy y siempre es su impresionante catedral gótica del s. VII, perteneciente a la iglesia anglicana. Y es que unque sea una ciudad pequeñita -tiene poco más de 40.000 habitantes- es el centro religioso de Reino Unido y sede del arzobispado. En una de sus naves laterales se encuentra el sepulcro del Príncipe Negro.
Catedral gótica
A la entrada de la catedral también encontraréis el pórtico de Christ Church Gate, construido en el s. XVI y que deberéis cruzar para acceder al templo.


Christ Church Gate
El acceso a la catedral no es gratuito ni mucho menos barato (£10.50 la entrada de adulto), pero merece la pena. Yo no llegué a entrar en 2006, pero lo haré si tengo la oportunidad de volver. 

miércoles, 19 de abril de 2006

Primera vez en Disneyland

Notaesta entrada corresponde a un viaje de 2006, pero en diciembre de 2013 viajé de nuevo con Chris, y tenéis información más detallada y actualizada.

Otra de las partes del viaje de fin de curso fue la visita al parque Disneyland en París. Algunos compañeros ya habían estado de niños, pero para mi, a solo 2 días de cumplir 18 años, fue mi primera vez. Eso sí, lo disfruté como si hubiera tenido 6.

La sensación de aquella visita fue que Disneyland era más pequeño de lo que imaginé (yo iba mucho a Port Aventura y me pareció pequeño en comparación). Será porque recorrimos el parque entero alguna que otra vez, porque para disfrutarlo bien se necesita mucho más de un día, o esa fue mi impresión el año pasado.
Disneyland París
Estuve visitando el parque con algunas compañeras, con lo malo y bueno que ello supone: es complicado ponerse de acuerdo sobre dónde montar o hacia donde ir, pero también te lo pasas mejor. Empezamos el día en Discoveryland, montando en la que es seguramente la atracción más conocida: Space Mountain 2.

Discoveryland
También estuvimos por Main Street USA, viendo la cabalgata que se celebra varias veces al día, intentando sacar la espada de Merlín y posando junto a Mickey, algo que no hicimos Chris y yo cuando estuvimos y que sé que no me perdonará nunca :(. Pero había 40 minutos de espera solo para sacarse una foto, y para más inri, los visitantes que estaban en esa cola no medían más de un metro...

Main Street USA: Mickey y cabalgata
Fantasyland es otra de las zonas y en ellas se representan algunas de las películas orientadas al público más infantil: Peter Pan, Dumbo, Alicia en el País de las Maravillas... Las atracciones también son en su mayoría para los visitantes más pequeños, pero mereció la pena montar en It's a small world y perderse en el laberinto de Alicia (Alice's curious labyrinth).
Alice's curious labyrinth
Adventureland Frontierland fueron mis zonas favoritas en aquel momento: piratas, lejano oeste, niños perdidos. No se podía pedir más. En Frontierland está la montaña rusa Big Thunder Mountain, y no será la montaña rusa más emocionante, pero a bonita no le ganan muchas. La cola que hay que hacer es directamente proporcional a lo bonita que es.
Big Thunder Mountain
Adventureland es la tierra de los piratas, y en él se puede encontrar un galeón (y subir a él), o perderse en la cabaña de Robinson o la Adventure Isle. Hay un montón de lugares escondidos a parte de las atracciones que merece la pena buscar.

Adventureland

lunes, 17 de abril de 2006

París desde un autobús

Nota: este viaje a París fue hace unos años pero podéis ver la escapada que hicimos Chris y yo a París en diciembre de 2013, mucho más detallada y con mejores fotos ;)

Paseo por los Campos Elíseos
En 2006 hice el viaje de fin de curso al acabar bachillerato. Salimos desde Vitoria en autobús de dos pisos amarillo con el que recorrimos una pequeña parte de Francia, Reino Unido y Bélgica. Fue una de esas experiencias cansadas, en las que ves todo corriendo, pero de esas que no se olvidan (¿alguien puede olvidar la primera vez que vio la torre Eiffel o el Big Ben?).

¡Por fin la torre Eiffel!
Salimos el 16 de abril por la tarde noche y llegamos a la mañana siguiente a París. Allí nos alojamos en unos apartamentos cuyo nombre no recuerdo, solo sé que estaban a las afueras de la ciudad.

Los Inválidos
Sin apenas descansar de aquel viaje interminable Vitoria-París, nos volvimos a montar en el bus para recorrer la ciudad desde sus asientos, parando solo en algunos lugares para sacar fotos. Aunque llevábamos una guía a bordo, a mi personalmente no me gustó nada esa forma de ver una ciudad y ahora me convence todavía menos.
Desde el bus salen "distintas" las fotos.
El día pasó rapidísimo, volando de la torre Eiffel, a la que no pudimos subir; al Arco del Triunfo o el museo de Louvre (al que sí que pudimos entrar). Pasamos por la Magdalena, Trocadero y dimos un mini-paseo a orillas del Sena.

Una boda china en Trocadero.
A la vuelta también volvimos a parar en París y tuve tiempo de poder subir a la torre Eiffel de noche, aunque no tenga fotos decentes de ello, la sensación de sentir que realmente estaba ahí no la olvido.

Museo del Louvre
El año pasado, 7 años después de esta primera visita, decidí volver con Chris para ver París en Navidad. La vimos a nuestro aire, andando, tomándonos nuestro tiempo, maravillados con las lucecitas y el ambiente navideño de los Campos Elíseos y las galerías Lafayette. No vimos tantos lugares, pero los disfrutamos el doble.
Nôtre Dame
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